Una cartera vieja no es solo un objeto gastado por el tiempo: es una señal. Significa que durante años nadie te la ha robado, que ha sobrevivido contigo a rutinas, viajes y descuidos. Y eso dice algo más profundo: que posees una cierta capacidad para proteger y conservar lo que es tuyo. Además, es un símbolo de una actitud práctica: cuidar lo útil en lugar de renovarlo por moda.
Llevar una cartera implica riesgo de pérdida, conservar la misma durante diez años equivale a vencer esa probabilidad repetidamente. No es azar, es hábito: revisar bolsillos, moverse con atención, evitar lugares y momentos de riesgo.
Llevar una cartera implica riesgo de pérdida, conservar la misma durante diez años equivale a vencer esa probabilidad repetidamente. No es azar, es hábito: revisar bolsillos, moverse con atención, evitar lugares y momentos de riesgo.