El efecto placebo es brutal. No solo funciona con pastillas o dolor: también puede alterar el rendimiento cognitivo. El poder de la mente, bien manipulado, pesa más de lo que nos gusta admitir.
Un estudio mostró que creer que has dormido bien puede mejorar tu rendimiento mental aunque no hayas dormido especialmente bien. Los participantes durmieron en casa con normalidad y, al día siguiente, en el laboratorio, les hicieron creer que una máquina había medido objetivamente su sueño.
El resultado era falso y asignado al azar: a unos les dijeron que habían tenido mucho sueño REM; a otros, poco. Después hicieron pruebas cognitivas. Los que recibieron el mensaje de “has dormido bien” rindieron claramente mejor, incluso si antes habían dicho que habían dormido mal o regular.
Un estudio mostró que creer que has dormido bien puede mejorar tu rendimiento mental aunque no hayas dormido especialmente bien. Los participantes durmieron en casa con normalidad y, al día siguiente, en el laboratorio, les hicieron creer que una máquina había medido objetivamente su sueño.
El resultado era falso y asignado al azar: a unos les dijeron que habían tenido mucho sueño REM; a otros, poco. Después hicieron pruebas cognitivas. Los que recibieron el mensaje de “has dormido bien” rindieron claramente mejor, incluso si antes habían dicho que habían dormido mal o regular.
RSS Feed