La brújula política es un modelo multiaxial usado para clasificar u organizar las ideologías políticas en varias dimensiones. Existen diversas brújulas políticas, con número variable de ejes. La más frecuente tiene dos ejes: Económico (Comunismo–Capitalismo) y Social (Libertarismo–Absolutismo).
La brújula de la salud esotérica también utiliza dos ejes. El horizontal va de Transhumanista a Ancestral. El extremo transhumanista considera el cuerpo una máquina imperfecta que puede optimizarse mediante tecnología, farmacología, suplementos, dispositivos, análisis y manipulación deliberada de la fisiología. El ancestral parte de la intuición contraria: el organismo ya contiene buena parte de la solución y la salud consiste sobre todo en recuperar condiciones para las que evolucionó como la comida tradicional, luz solar, movimiento, sueño, ritmos naturales, y eliminar interferencias modernas.
El eje vertical va de conservador de energía a generador de energía. Los conservadores de energía tienden a considerar saludable reducir demanda metabólica: ayuno, restricción, eficiencia, poco estímulo, minimizar desgaste. Los generadores de energía entienden la salud como abundancia metabólica: temperatura, movimiento, capacidad de producir energía, comer suficiente, buena función hormonal y un organismo capaz de gastar sin entrar en crisis. Uno intenta vivir gastando menos; el otro intenta construir una máquina capaz de producir más.
De ahí salen cuatro cuadrantes. El transhumanista-generador intenta aumentar energía y rendimiento mediante intervención tecnológica. El ancestral-generador busca esa misma vitalidad recurriendo a comida, luz, movimiento y condiciones evolutivamente familiares. El transhumanista-conservador controla y restringe el organismo mediante herramientas modernas. El ancestral-conservador idealiza la escasez, el ayuno y una vida fisiológicamente austera.
Los bordes externos de los cuatro cuadrantes están marcados como alto riesgo porque representan la idea de que cuanto más extrema se vuelve cualquiera de estas filosofías, mayor es la probabilidad de convertir una intuición útil en una doctrina peligrosa. El centro de la brújula son personas que simplemente creen que comer comida real es suficiente.
Saber que esta brújula existe hace posible reflexionar dónde estamos y los motivos que tenemos para sustentar nuestra posición.
La brújula de la salud esotérica también utiliza dos ejes. El horizontal va de Transhumanista a Ancestral. El extremo transhumanista considera el cuerpo una máquina imperfecta que puede optimizarse mediante tecnología, farmacología, suplementos, dispositivos, análisis y manipulación deliberada de la fisiología. El ancestral parte de la intuición contraria: el organismo ya contiene buena parte de la solución y la salud consiste sobre todo en recuperar condiciones para las que evolucionó como la comida tradicional, luz solar, movimiento, sueño, ritmos naturales, y eliminar interferencias modernas.
El eje vertical va de conservador de energía a generador de energía. Los conservadores de energía tienden a considerar saludable reducir demanda metabólica: ayuno, restricción, eficiencia, poco estímulo, minimizar desgaste. Los generadores de energía entienden la salud como abundancia metabólica: temperatura, movimiento, capacidad de producir energía, comer suficiente, buena función hormonal y un organismo capaz de gastar sin entrar en crisis. Uno intenta vivir gastando menos; el otro intenta construir una máquina capaz de producir más.
De ahí salen cuatro cuadrantes. El transhumanista-generador intenta aumentar energía y rendimiento mediante intervención tecnológica. El ancestral-generador busca esa misma vitalidad recurriendo a comida, luz, movimiento y condiciones evolutivamente familiares. El transhumanista-conservador controla y restringe el organismo mediante herramientas modernas. El ancestral-conservador idealiza la escasez, el ayuno y una vida fisiológicamente austera.
Los bordes externos de los cuatro cuadrantes están marcados como alto riesgo porque representan la idea de que cuanto más extrema se vuelve cualquiera de estas filosofías, mayor es la probabilidad de convertir una intuición útil en una doctrina peligrosa. El centro de la brújula son personas que simplemente creen que comer comida real es suficiente.
Saber que esta brújula existe hace posible reflexionar dónde estamos y los motivos que tenemos para sustentar nuestra posición.
RSS Feed