El decálogo de Bertrand Russell es una defensa de la disciplina intelectual. Pensar bien exige mantener abierta la posibilidad de que nosotros y el resto estemos equivocados.
- No estés absolutamente seguro de nada.
- No creas que vale la pena ocultar pruebas, pues estas saldrán a la luz.
- Nunca intentes desalentar el pensamiento, pues lo lograrás.
- Cuando te encuentres con oposición, incluso si proviene de tu esposo o tus hijos, procura superarla con argumentos y no con autoridad, pues una victoria basada en la autoridad es irreal e ilusoria.
- No respetes la autoridad de los demás, pues siempre existen autoridades contrarias.
- No uses el poder para suprimir opiniones que consideres perniciosas, pues si lo haces, las opiniones te suprimirán a ti.
- No temas ser excéntrico en tus opiniones, pues toda opinión aceptada hoy fue alguna vez excéntrica.
- Encuentra mayor placer en la disidencia inteligente que en el acuerdo pasivo, pues, si valoras la inteligencia como debes, la primera implica un acuerdo más profundo que la segunda.
- Sé escrupulosamente sincero, incluso si la verdad es incómoda, pues resulta más incómoda cuando intentas ocultarla.
- No envidies la felicidad de quienes viven en un paraíso ilusorio, pues solo un necio la consideraría felicidad.
RSS Feed